{"id":67843,"date":"2024-07-19T23:36:33","date_gmt":"2024-07-19T23:36:33","guid":{"rendered":"http:\/\/elterritorialweb.com.ar\/web\/?p=67843"},"modified":"2024-07-19T23:37:31","modified_gmt":"2024-07-19T23:37:31","slug":"columna-literaria-voces-del-faro-presenta-a-la-artista-plastica-estela-alvarracin","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elterritorialweb.com.ar\/web\/columna-literaria-voces-del-faro-presenta-a-la-artista-plastica-estela-alvarracin\/","title":{"rendered":"COLUMNA LITERARIA VOCES DEL FARO PRESENTA A LA ART\u00cdSTA PL\u00c1STICA ESTELA ALVARRAC\u00cdN"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>\u201cVoces del Faro\u201d<\/strong>, es un <strong>emprendimiento literario colectivo <\/strong>que tiene como <strong>principal objetivo divulgar en toda la Provincia y la Regi\u00f3n, las obras de Escritores Santiague\u00f1os<\/strong> en forma gratuita.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy presentamos a la <strong>artista pl\u00e1stica<\/strong>, pintora y escritora; <strong>Maximiliana Alvarrac\u00edn Zucal<\/strong>, <strong>seud\u00f3nimo que uso Estela Alvarrac\u00edn<\/strong> para escribir sus tres publicaciones: <strong>\u201c<em>Tiempo de Azahares<\/em>\u201d (Poemario)<\/strong> y los cuentos <strong>\u201c<em>Pasajeros de un Tiempo<\/em>\u201d <\/strong>y <strong>\u201c<em>Quetuvi<\/em>\u201d<\/strong> con el que <strong>gano Faja de Honor Provincial otorgada por SADE &#8211; Santiago del Estero<\/strong>&#8211; el cual adem\u00e1s fue <strong>declarado de inter\u00e9s Provincial y Cultural por la Honorable C\u00e1mara de Diputados de la Provincia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Estela, estudio en Buenos Aires y desde ni\u00f1a comenz\u00f3 a escribir cuentos y relatos hasta que descubri\u00f3 la poes\u00eda y se enamor\u00f3 de ella. Con un lenguaje claro y accesible relata paisajes, problem\u00e1ticas cotidianas y recuerdos de su infancia, entre otras tem\u00e1ticas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>MIGRACIONES<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>El solitario hombre avizora in\u00fatilmente a su amada,                                                                             sentado en un a\u00f1ejo banco del parque.                                                                                                    Tarde gris de junio, el fr\u00edo comenzaba a castigar.                                                                                        Ca\u00eda el anochecer, brillando como una perla rojiza en el cielo.<\/p>\n\n\n\n<p>Viendo ya el atardecer profundo,                                                                                                                    el anciano toma su gorra que permanec\u00eda a su lado,                                                                                como un testigo mudo,                                                                                                                       compa\u00f1\u00eda de su larga angustia.<\/p>\n\n\n\n<p>Jorge Luis ya camina lento,                                                                                                                             sus pasos siguen como las hojas de los \u00e1rboles,                                                                                           los brazos del viento.                                                                                                                             G\u00e9lidos d\u00edas de junio.<\/p>\n\n\n\n<p>Es un poeta de larga trayectoria,                                                                                                            muchos premios literarios le pertenecen,                                                                                                                                       casado hace m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os con Alicia, bailarina, hermosa mujer.                                                                             Ella hace m\u00e1s de diez a\u00f1os enferm\u00f3 con alzh\u00e9imer,                                                                                                    lentamente se fue yendo, comenta siempre \u00e9l con voz entrecortada.<\/p>\n\n\n\n<p>No tuvieron hijos, vivieron la vida intensamente,                                                                                                     Nunca se separaron desde ese d\u00eda que se conocieron en un teatro de revistas,                                                                                 donde Alicia era primera bailarina y brillaba en el escenario.<\/p>\n\n\n\n<p>Jorge Luis hace el mismo recorrido todas las tardes hacia el parque,                                                                                          se sienta en un ro\u00eddo asiento donde contempla el paso de los transe\u00fantes.                                                                               Tiene la ilusi\u00f3n que ver\u00e1 llegar a su esposa,                                                                                                               aquella escultural mujer, la de hace muchos a\u00f1os antes de su enfermedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Alicia est\u00e1 en su casa,                                                                                                                                                    ella no lo reconoce, sus ojos color esmeralda ya perdieron brillo.                                                                                               No sabe si es de noche o es de d\u00eda, vive sin recuerdos.<\/p>\n\n\n\n<p>Al regresar su esposo de su diario paseo lo mira fijamente,                                                                                                 sin entender qui\u00e9n es ese hombre que cuida de ella con tanto esmero y cari\u00f1o.                                                       <\/p>\n\n\n\n<p>Hace mucho tiempo por las noches el poeta se sienta a su lado y le recita poemas,                                                                                 esos que escribi\u00f3 para ella, su musa inspiradora de toda la vida.                                                                                          El anhela un solo gesto de su mujer, sigue enamorado,                                                                                           ese amor que no tiene edad y permanece en el tiempo.                                                                                                                    <\/p>\n\n\n\n<p>Le cuenta an\u00e9cdotas de sus a\u00f1os de juventud,                                                                                                                               los veranos intensos plenos de felicidad                                                                                                                     que pasaban en la caba\u00f1a de la monta\u00f1a.                                                                                                              Inolvidables noches bajo las estrellas, tomados de la mano.<\/p>\n\n\n\n<p>Alicia que s\u00f3lo mira un punto fijo,                                                                                                                             no entiende sus palabras,                                                                                                                                                      no recuerda nada de lo que le habla,                                                                                                                                    es un mundo cargado de olvidos el que gira a su alrededor.<\/p>\n\n\n\n<p>Jorge Luis sigue escribiendo,                                                                                                                                      las ma\u00f1anas al llegar el alba lo encuentra en su escritorio                                                                                                           junto a su fiel m\u00e1quina de escribir.                                                                                                                         \u00a1Palabras que brotan como manantial de su alma, es su pasi\u00f3n, su vida!<\/p>\n\n\n\n<p>Por la tarde volver\u00e1 a la plaza a esperar un milagro,                                                                                                           El sue\u00f1o de ver llegar a su mujer,                                                                                                                                                             que la enfermedad la libere                                                                                                                                                              y vuelva junto a \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>El viaje est\u00e1 llegando a su final,                                                                                                                                           no quiere morir sin la mirada enamorada de su compa\u00f1era.                                                                                         Partir juntos con su bella bailarina en un vuelo de aves.                                                                                                    Danzando en lo alto del cielo, ce\u00f1idas sus manos, pecho a pecho, hueso a hueso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Ren\u00e9 Montoya<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":67844,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[34],"tags":[1009],"class_list":["post-67843","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","tag-voces-del-faro"],"aioseo_notices":[],"views":48,"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/elterritorialweb.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/ESTELA-ALVARRACIN-e1721432182696.jpeg?fit=720%2C574","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/elterritorialweb.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67843","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/elterritorialweb.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/elterritorialweb.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elterritorialweb.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elterritorialweb.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67843"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/elterritorialweb.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67843\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":67847,"href":"http:\/\/elterritorialweb.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67843\/revisions\/67847"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elterritorialweb.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/67844"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/elterritorialweb.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67843"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/elterritorialweb.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67843"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/elterritorialweb.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67843"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}