Tal vez el único momento de silencio de una ceremonia frenética lo provocó Ricardo Darín con su «nunca más».
Argentina, 1985 iba como favorita a los Premios Platino al cine iberoamericano, con 14 nominaciones. Obtuvo finalmente media docena. Logró el galardón a mejor filme, aunque la verdadera victoria parece haber radicado en lo que no se puede medir: el efecto emocional.
«La mitreneta», que había surcado Venecia, Cannes, Los Ángeles, La Habana, Berlín y Sevilla se hizo sentir este sábado 22 en el IFEMA, un espacio vanguardista con más de 30.000 m2 útiles y auditorio con capacidad para 1.812 personas.
Darín levantó con felicidad otro premio por Mejor interpretación masculina y destacó a la película sobre el Juicio a las Juntas como «la primera argentina hecha en pandemia». Dedicó la distinción a «la increíble humanidad de un señor que se llamó Julio César Strassera».
