Con su plantel completo, Boca llegó este miércoles a Río de Janeiro, donde disputará la final de la Copa Libertadores ante Fluminense, que se jugará el sábado en el místico estadio Maracaná.
El conjunto dirigido por Jorge Almirón hizo su último entrenamiento por la mañana en el predio de Ezeiza y, con la presencia de su capitán Marcos Rojo pese a estar suspendido y el lesionado Exequiel Zeballos, viajó a las 14.30 en vuelo chárter a Brasil, para instalarse en la ciudad a la espera del partido más importante y así poder conquistar “la séptima”.

El plantel del Xeneize se instalará en Río de Janeiro en el hotel Hilton Barra, ubicado en la zona de Barra de Tijuca, uno de los lugares más residenciales de la ciudad carioca, alejada del estadio Maracaná, donde se jugará la final el sábado 4 de noviembre desde las 17.
