Argentina vive hoy un nuevo feriado nacional por la solemnidad de la Inmaculada Concepción de María, una de las fechas religiosas más tradicionales del calendario. La jornada, que se conmemora cada 8 de diciembre, se mantiene como feriado inamovible en todo el territorio nacional.
Además del carácter religioso de la celebración, la fecha se ha convertido en el punto de partida de las festividades navideñas, momento en el que muchas familias aprovechan para armar el arbolito y decorar sus hogares, dando inicio formal al clima festivo de fin de año.
En Catamarca, la festividad se vive con gran intensidad en honor a la Virgen del Valle, donde peregrinos de todo el noroeste argentino llegan para participar de misas, procesiones y actividades litúrgicas que forman parte de una de las celebraciones marianas más importantes de la región.
En Luján, como cada año, el santuario nacional recibe a una multitud de fieles que se acercan para agradecer, pedir por intenciones personales y participar de las ceremonias especiales previstas para la fecha. La Basílica permanece abierta durante toda la jornada para recibir a quienes llegan desde distintos puntos del país.
La devoción a la Virgen del Valle también se manifiesta con fuerza en otras provincias, especialmente del NOA. En Tucumán, Santiago del Estero, La Rioja y Córdoba, comunidades parroquiales y santuarios locales organizan misas, procesiones y encuentros religiosos que reúnen a miles de devotos cada año, consolidando a esta advocación como una de las más profundas del interior del país.
Los servicios públicos operan con cronogramas especiales y la actividad comercial se desarrolla parcialmente, siguiendo el esquema habitual de los feriados nacionales.
