AUTORIDADES DE LA UNSE ADVIERTEN SOBRE EL CRÍTICO IMPACTO DEL DESFINANCIAMIENTO UNIVERSITARIO
En un contexto de creciente incertidumbre para la educación superior en Argentina, las máximas autoridades de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE) manifestaron su profunda preocupación por la crisis presupuestaria que atraviesa el sistema público. El rector, Marcelino Ledesma, y la vicerrectora, Fernanda Mellano, analizaron las consecuencias directas de la falta de recursos en la formación académica y la investigación.
El frente judicial y la vigencia de la ley
Ledesma brindó precisiones sobre el proceso legal que las universidades públicas han iniciado para exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. Según explicó el rector, la justicia ya ha emitido señales favorables al reclamo académico.
“Hay un fallo de primera instancia que hace lugar al planteo y una posterior ratificación por parte de la Cámara Federal, que convalida la necesidad de cumplir con la normativa”, señaló Ledesma, quien no descartó que el conflicto sea dirimido finalmente por la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Salarios y becas: el eslabón más débil
La vicerrectora Mellano fue categórica al describir el impacto en el capital humano de la institución. Identificó el desfasaje salarial como el punto más crítico de la gestión actual, con un atraso que supera el 55% desde el año 2023.
Además del golpe al bolsillo de docentes y no docentes, la reducción del financiamiento ha golpeado las políticas de bienestar estudiantil. Mellano indicó que el recorte en becas afecta directamente a los alumnos y que actualmente se trabaja con recursos limitados para sostener la investigación y la extensión en un contexto complejo.
Un presupuesto desbalanceado
El rector detalló la preocupante estructura de costos que maneja hoy la UNSE. Actualmente, el 92% de los recursos se destina exclusivamente al pago de salarios, dejando apenas un 8% para el funcionamiento general. Ledesma subrayó que el esquema ideal debería ser de un 85% para salarios y un 15% para funcionamiento, y que ese desbalance es parte central del reclamo.
Esta falta de fondos operativos ya repercute en el día a día: las salidas de campo y los trabajos de laboratorio se han reducido, y programas estratégicos de ciencia y tecnología, como Equipar Ciencia y Construir Ciencia, han quedado paralizados por falta de continuidad.
Transparencia y sostenibilidad
Ante las versiones sobre la falta de control en los fondos, Mellano aseguró que la UNSE mantiene rigurosos mecanismos de auditoría interna y rendiciones periódicas ante el Estado Nacional. «Estamos en condiciones de responder a cualquier requerimiento», afirmó, remarcando la transparencia institucional.
Finalmente, las autoridades coincidieron en que la previsibilidad presupuestaria es indispensable para garantizar el rol social de la institución. «La universidad no puede detenerse, pero necesita condiciones adecuadas para sostener su funcionamiento», concluyó la vicerrectora.
