En una iniciativa que fusiona el deporte, el patrimonio histórico y el desarrollo económico regional, se presentó de manera oficial la primera travesía de cicloturismo en el departamento Atamisqui. El evento, que representa la séptima edición impulsada por la Región de la Mesopotamia Santiagueña, se llevará a cabo los días sábado 11 y domingo 12 de julio.
El anuncio formal contó con la presencia de destacadas autoridades provinciales y locales, entre ellos:
- Guillermo Ríos, coordinador de la Secretaría de Deportes.
- Víctor Rosales, intendente de Villa Atamisqui.
- Daniel Orellana, comisionado de Estación Atamisqui.
- Raúl Castillo, coordinador de la Red Mesopotamia Santiagueña.
- Tito Sayago, maestro quichuista.
- Liliana Coronel, organizadora del área de Cicloturismo.
Un recorrido por las raíces de la provincia
La propuesta, de carácter estrictamente no competitivo, tendrá una duración estimada de entre 3 y 4 horas para completar un trazado de 70 kilómetros. El punto de partida se ubicará frente a la emblemática iglesia de Villa Atamisqui, desde donde los ciclistas emprenderán un viaje que conectará los pueblos más antiguos de la provincia y del país, pasando por Estación Atamisqui, Medellín y Soconcho, para culminar en la Casa de los Artistas Atamisqueños.
»El formato de este circuito busca recuperar la esencia del encuentro comunitario genuino, sin lógicas complejas, donde los participantes y las familias visibilicen sus capacidades de construcción colectiva», destacaron las autoridades durante la presentación.
Impacto económico y enfoque cultural
Más allá de la veta recreativa y deportiva, la organización remarcó el fuerte impacto que la travesía tendrá en la economía local, especialmente en un contexto nacional complejo. La llegada de los ciclistas y sus familias beneficiará de forma directa a productores, artesanos y comerciantes de la zona, dinamizando el turismo regional.
El evento es el resultado de una política pública transversal que involucra activamente a la Secretaría de Deportes, el sistema de comunas e intendencias, las redes comunitarias y el sector educativo. Como valor agregado a la experiencia cultural, en cada una de las postas del camino, un docente local estará a cargo de relatar la rica historia de los pueblos visitados, convirtiendo la jornada en un verdadero aula a cielo abierto.
