El plantel de Olímpico sigue sumando piezas de cara a la próxima temporada y la llegada de Joaquín López Lorenz genera grandes expectativas. El joven interno, formado íntegramente en Obras Sanitarias donde realizó todo su proceso formativo hasta debutar en la máxima categoría del básquet argentino, inicia un nuevo desafío en su carrera con el foco puesto en el crecimiento personal y el trabajo colectivo.
Con la humildad y el dinamismo que lo caracterizan, el jugador asumió este traspaso con absoluta dedicación. “Vengo con la expectativa de trabajar mucho. Siento que somos un equipo que puede competir y estoy preparado para empezar a trabajar”, afirmó con solidez sobre sus primeros días integrado a la disciplina del equipo bandeño.
Consciente del rol que le toca asumir dentro de una estructura competitiva, el pivote comprende que el camino requiere paciencia y constancia diaria. Al analizar lo que puede entregarle al esquema táctico, remarcó que su principal sello será la entrega física. “Puedo aportar mi energía. Soy bastante joven y sé que tengo que arrancar de atrás, trabajando para poder sumar lo máximo posible al equipo”, aseguró.
Su vínculo con el Negro de La Banda no es completamente nuevo, ya que había transitado por el predio en compromisos previos vinculados a su paso por la Selección Argentina. Sin embargo, experimentar la rutina de la institución en el día a día le dio una perspectiva totalmente renovada del entorno. “Me parece un club muy lindo, con tres muy buenas canchas. Es una muy buena institución para poder seguir trabajando y desarrollándome como jugador”, ponderó al evaluar la infraestructura que tendrá a disposición durante todo el torneo.
Con la ilusión intacta y la pretemporada en marcha, el pivote cerró su carta de presentación enviándole un mensaje directo a toda la parcialidad de Olímpico: “Vamos con todo esta temporada. A meterle”.
