Central Córdoba igualó sin goles con Lanús, fue un poco más en el final, pero no pudo doblegar a su rival. Llegó a los 14 puntos en la zona B de la Copa de la Liga Profesional y sigue sumando unidades en su lucha por lograr la permanencia en la categoría.

El primer tiempo fue peleado y casi sin jugadas de riesgo frente a los arcos. Arrancó con una aproximación sería para cada lado y después el partido cayó en un pozo, se hizo muy pensado, entre dos equipos que intentaban no equivocarse y arriesgaban poco y nada.
Lo mejor de Central estuvo después de los 30, luego del parate para hidratarse, con las proyecciones de Gómez por derecha y los peligrosos centros desde la derecha que no tuvieron buenas terminaciones dentro del área.

Lanús preocupó con la pelota parada y la búsqueda de los longilineos Lema y Canale, pero tampoco tuvieron la claridad necesaria para inquietar a Mansilla.
En el segundo tiempo, Central salió más decidido, pero le siguió faltando claridad en los últimos metros. Sus ataques eran bien concebidos hasta tres cuartos de cancha, pero en los últimos metros se les apagaba la luz.
Los ingresos de Sanabria, Gamba y Leguizamón le dieron más ímpetu al local; sin embargo, faltaba ese último toque claro.

Lanús, de contra y con espacios, pareció más peligroso que el local.
El partido se moría y en ese empuje del final del local, Federico Jourdan tuvo la más clara, tras un centro, pero su remate reventó el travesaño. Y en tiempo de descuento, otra vez Jourdan, esta vez de cabeza, pero el golero Acosta le sacó el gol por encima del horizontal.
