River Plate ratificó su gran presente este domingo al vencer con autoridad a Estudiantes de Río Cuarto por la duodécima fecha del Torneo Apertura. En una tarde donde el conjunto de Núñez dominó los hilos del encuentro de principio a fin, la eficacia en los metros finales le permitió destrabar un duelo que exigió paciencia y precisión táctica.
Dominio desde el inicio
Desde el pitazo inicial de Nazareno Arasa, el equipo de Eduardo Coudet se adueñó del balón. Con un movedizo Joaquín Freitas en ataque y las constantes proyecciones de Marcos Acuña, River lastimó principalmente por las bandas. Una de las situaciones más claras nació de un pase largo de Lucas Martínez Quarta para el «Huevo» Acuña, cuyo centro al corazón del área no pudo ser capitalizado por poco.

La insistencia visitante continuó con un tiro libre peligroso de Acuña y un potente remate de media distancia de Aníbal Moreno que obligó a una gran respuesta del arquero local, Agustín Lastra, quien hasta entonces sostenía el cero para el «León» cordobés.
La definición en el complemento
En la segunda mitad, River mantuvo la intensidad. Si bien el local llegó a convertir un tanto que fue anulado por posición adelantada, la balanza se inclinó definitivamente a los 70 minutos. Facundo Cobos cometió infracción dentro del área sobre Sebastián Driussi y Gonzalo Montiel, con su habitual jerarquía, cambió el penal por gol para abrir el marcador.
Sobre el cierre, Estudiantes buscó el empate con más empuje que fútbol y tuvo su oportunidad en los pies de Siro Rosané, pero su disparo se fue desviado. Ya en tiempo de descuento, apareció la visión de Juan Fernando Quintero: el colombiano asistió con un pase quirúrgico a Maxi Salas, quien definió con solidez para sellar el 2-0 definitivo.
Con este triunfo, River alcanza los 20 puntos y se posiciona en lo más alto de la tabla, consolidando un funcionamiento colectivo que ilusiona a su parcialidad de cara a la recta final del torneo.
