En una noche que comenzó con incertidumbre y terminó en festival, el Boca Juniors de Claudio Úbeda dio un golpe de autoridad en el Estadio Norberto Tomaghello. Pese a presentarse con un equipo alternativo y sufrir la baja de último momento de Ander Herrera por lesión, el conjunto de la Ribera mostró jerarquía para llevarse tres puntos de oro que lo depositan directamente en la fase final del Torneo Apertura.
Un inicio cuesta arriba
El arranque del encuentro fue favorable para el «Halcón». Apenas a los cinco minutos, Juan Gutiérrez lograba vencer la resistencia de Leandro Brey, pero el VAR intervino para anular el tanto por un fuera de juego milimétrico. Tras ese susto y el dominio inicial del local, Boca encontró la apertura del marcador a los 22 minutos gracias a la puntería de Milton Giménez, quien aprovechó un error en la salida de Defensa para clavar un derechazo al ángulo.

Festival de goles en el complemento
Si bien el primer tiempo fue parejo y con polémica por un penal reclamado por los locales —que derivó en la expulsión del técnico Mariano Soso—, la segunda mitad fue un monólogo azul y oro. Úbeda movió el banco con los ingresos de piezas clave como Leandro Paredes, Santiago Ascacíbar y Adam Bareiro, lo que terminó de quebrar la resistencia del equipo de Varela.
A los 32 minutos del segundo tiempo, Alan Velasco finalizó un contraataque letal tras asistencia de Zeballos para el 2-0. Solo cuatro minutos después, Adam Bareiro empujó un centro de Tomás Aranda para liquidar el pleito. Ya en tiempo de descuento, Miguel Merentiel cerró la cuenta tras otra revisión del VAR que convalidó su gol, sellando el 4-0 definitivo.

Presente ideal
Con este resultado, Boca no solo se asegura su lugar en los playoffs, sino que queda como único puntero de la Zona A. El equipo demostró profundidad de plantel y una eficacia envidiable, transformando un escenario que parecía hostil en una goleada que ilusiona a toda su gente de cara a la definición del campeonato.
