El evento, que se consolida como el de mayor despliegue estructural con modalidad continua en toda la región norte del país, volvió a convocar a miles de visitantes y a más de 600 participantes entre artesanos, emprendedores, productores culturales e instituciones.
Con un crecimiento sostenido año tras año, esta edición se destacó por una significativa ampliación territorial y de propuestas. Se sumó el sector del Rosedal, con espacios dedicados especialmente a las infancias y una renovada oferta gastronómica que incluyó un patio de comidas étnicas y nuevos puestos de comidas regionales, lo que ofreció al público una experiencia más diversa y enriquecedora.
Uno de los aspectos más celebrados por el público fue el escenario artístico, que funcionó los fines de semana en doble turno y albergó una variada grilla musical que puso en valor el talento local, representado por artistas santiagueños de distintos géneros.
Además del éxito organizativo y cultural, la feria dejó un saldo muy positivo en términos económicos. Según un relevamiento realizado entre los puesteros, muchos artesanos agotaron su stock antes del cierre, lo que demuestra el impacto comercial del evento.
Los participantes, tanto locales como de otras provincias, expresaron su agradecimiento a la Municipalidad y destacaron el trabajo articulado de todas las áreas involucradas, subrayando el orden, la seguridad y la excelente convocatoria lograda durante toda la feria.
La Feria Artesanal 2025 no solo reafirmó su lugar como una cita clave del calendario cultural y económico de Santiago del Estero, sino que también ratificó su proyección hacia futuras ediciones con más propuestas, participación y crecimiento.
