EL MUNICIPIO BRINDÓ RECOMENDACIONES PARA PREVENIR CASOS DE GRIPE AVIAR
La Influenza Aviar (IA) es una enfermedad viral que afecta a las aves de corral como a las silvestres y puede afectar ocasionalmente a las personas expuestas, siendo causada por múltiples subtipos (H5N1, H5N3, H5N8, etcétera) cuyas características genéticas evolucionan rápidamente.
Las personas pueden adquirir gripe aviar principalmente a través del contacto directo con animales infectados (vivos o muertos) o con sus entornos contaminados. La transmisión del virus a las personas ocurre cuando las secreciones o excretas de aves infectadas son inhaladas o el virus entra por la boca, nariz u ojos.
A su vez, las aves acuáticas silvestres son un reservorio importante de los virus influenza A y las poblaciones de aves de corral pueden infectarse por contacto con aves silvestres.
Desde la Secretaría de Salud se recomienda seguir las siguientes medidas de cuidado: Lavar frecuentemente las manos con agua y jabón o usar desinfectantes a base de alcohol; evitar el contacto directo con aves silvestres y, de ser posible, solo observarlas desde lejos; evitar tener contacto sin protección con aves de corral que parecen estar enfermas o muertas; en relación a aves en grandes ciudades (gorriones, palomas) el riesgo se considera muy bajo ya que éstas aves no se han mostrado hasta el momento susceptibles al virus; en caso de encontrarse algún ave enferma o muerta, evitar el contacto y dar aviso a las autoridades sanitarias del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y no tocar superficies que podrían estar contaminadas con saliva, mucosa o heces de aves silvestres o de corral. Actualmente, no hay restricciones para viajar a zonas afectadas por influenza aviar, sin embargo, se recomienda que las personas que viajan a zonas con brotes de influenza aviar tomen las medidas de prevención necesarias para evitar el riesgo de contraer la enfermedad.
Los síntomas que produce esta enfermedad son: Infecciones leves hasta graves: respiratorias (fiebre y tos), neumonía, choque séptico, síndrome de distrés respiratorio agudo o la muerte; fiebre alta; tos; disnea o dificultad para respirar; faringoamigdalitis; diarrea; vómitos; dolor abdominal; sangrado por la nariz y las encías y dolor torácico.
