JACINTO ARAUZ, La Pampa (Abril 2026) – En una jornada cargada de nostalgia y compromiso con la salud pública, la localidad de Jacinto Arauz se convirtió hoy en el epicentro de un sentido homenaje al Dr. René Favaloro. El acto tuvo lugar en el Museo que lleva su nombre, como cierre de la jornada de prevención cardiovascular «FAC-PREVENT 2026» organizada por la Federación Argentina de Cardiología (FAC).
La ceremonia contó con un fuerte respaldo político e institucional, destacándose la presencia de los ministros provinciales Mario Rubén Kohan (Salud) y Pascual Fernández (Gobierno y Asuntos Municipales), junto al intendente anfitrión, Santiago Goñi. Sin embargo, el componente más íntimo lo aportaron Liliana y Roberto Favaloro, sobrinos directos del cardiocirujano y autoridades de la Fundación y la Universidad Favaloro, respectivamente.
Humanismo y formación médica
Durante la apertura, el ministro Kohan recordó con afecto personal al creador del bypass: “Siempre se destacó por su don de gente y su calidad humana con los pacientes. Es un honor acompañar este homenaje”, señaló, tras transmitir el saludo del gobernador Sergio Ziliotto.
Por su parte, el Dr. Diego Federico Echazarreta, presidente de la FAC, subrayó la importancia de recuperar la esencia de Favaloro en tiempos de virtualidad. “Él reivindicó la medicina rural: la cercanía, la prevención y el diagnóstico de punta a punta. Fue un hombre que, en lugar de emigrar, apostó por una Argentina difícil y dejó un mensaje eterno para los jóvenes”, enfatizó el cardiólogo.
Un legado que trasciende la ciencia
Liliana Favaloro conmovió a los presentes al definir el legado de su tío no solo como un avance científico, sino como una «forma de vida». Al cumplirse 50 años de la Fundación Favaloro, la profesional remarcó el lema que rige a sus dos mil empleados: “Tecnología de avanzada al servicio del humanismo médico”. Según sus palabras, el objetivo sigue siendo entender no solo los males del paciente, sino también su entorno y su alma.
En sintonía, el intendente Santiago Goñi trazó un paralelismo histórico entre aquel tren que trajo a Favaloro en 1950 y la vigencia de su memoria en el pueblo. El jefe comunal también dedicó palabras de reconocimiento a Juan José Favaloro, hermano de René y pilar fundamental en la atención médica de la región.
Gestos de identidad y pertenencia
El cierre del evento incluyó entregas simbólicas que reflejaron las pasiones del médico platense. La FAC entregó una placa conmemorativa a la dirección del Museo, pero el momento más distendido llegó con la entrega de una camiseta de Gimnasia y Esgrima La Plata, club de los amores de Favaloro, enviada por la dirigencia de la institución «tripera».
Finalmente, se hizo entrega formal de su legajo del Colegio Nacional de La Plata, un documento histórico que testimonia los primeros pasos académicos de quien, años más tarde, revolucionaría la medicina mundial desde el corazón profundo de La Pampa.
