Un arranque de furia albiceleste
La Selección Argentina salió al campo de juego decidida a imponer las condiciones de su favoritismo histórico. Con una circulación de pelota rápida y vertical, el conjunto de Lionel Scaloni no tardó en golpear primero. A los 14 minutos del primer tiempo, tras una excelente combinación colectiva por el sector derecho, Julián Álvarez definió cruzado para abrir el marcador. Apenas diez minutos después, a los 24, Lautaro Martínez conectó de cabeza un centro preciso de Alexis Mac Allister para estirar la ventaja a un 2-0 que parecía liquidar el pleito de forma prematura.

La sorprendente reacción de Cabo Verde
Lejos de rendirse ante la adversidad y el peso de los nombres rivales, el combinado africano demostró por qué es la máxima revelación del certamen. Cabo Verde ajustó sus líneas en el mediocampo y comenzó a lastimar de contraataque explotando la velocidad de sus extremos.
El descuento llegó a los 39 minutos de la primera etapa a través de un remate de media distancia de Ryan Mendes que descolocó a Emiliano Martínez. En el complemento, Argentina replegó sus líneas de forma peligrosa y pagó caro el conformismo: a los 72 minutos, tras un tiro de esquina mal despejado, Bebé capturó el rebote en el área chica e igualó el encuentro de forma heroica, forzando la prórroga ante el asombro del estadio.

Jerarquía en el tiempo suplementario
En el tiempo extra, el cansancio físico pasó factura y el partido se volvió de ida y vuelta. Scaloni movió el banco de suplentes para refrescar el ataque e incluyó a Alejandro Garnacho, quien le otorgó la verticalidad necesaria al equipo.
Cuando el reloj marcaba los 104 minutos, en el cierre del primer tiempo suplementario, Lionel Messi frotó la lámpara y habilitó con un pase entre líneas a Rodrigo De Paul. El volante lanzó un centro atrás que Enzo Fernández mandó al fondo de la red con un disparo potente, decretando el 3-2 definitivo que desató la euforia de los miles de fa
