LA BANDA: DENUNCIAN QUE UN «MONTE» CONVERTIDO EN BASURAL FAVORECE LOS ROBOS A METROS DE AUTOPISTA Y A POCAS CUADRAS DEL CENTRO
Vecinos del principal acceso a la ciudad denuncian que un descampado privado sin mantenimiento funciona como el escondite perfecto para los delincuentes. Tras un nuevo robo a un comercio, exigen con urgencia desmalezamiento, limpieza y mayor presencia policial ante una ola de inseguridad que no da tregua.
Un nuevo robo a un comercio durante la madrugada del lunes volvió a exponer de manera dramática el reclamo de los vecinos del ingreso a La Banda. Denuncian que un descampado convertido en un bosque de malezas y árboles funciona como el escondite ideal de los delincuentes, mientras la basura, la falta de mantenimiento y la inseguridad se profundizan en una de las zonas más transitadas de la ciudad.
El ingreso por la Autopista se transformó desde hace tiempo en uno de los sectores más cuestionados por la comunidad. La acumulación de residuos y el crecimiento descontrolado de la vegetación conforman un escenario de abandono que, según afirman los damnificados, favorece la comisión de delitos y mantiene en alerta permanente a quienes viven y trabajan en el lugar.
La madrugada del lunes volvió a reflejar esa cruda realidad. De acuerdo con testimonios de los habitantes de la zona, delincuentes rompieron la vidriera de un mayorista ubicado en la esquina de Necochea y Los Andes, ingresaron al comercio y sustrajeron diversos productos. El hecho fue advertido por un residente que alertó a la Policía, cuyos efectivos iniciaron una persecución.
Sin embargo, los sospechosos lograron escapar internándose en un extenso sector cubierto por malezas, yuyos y árboles de gran porte; un espacio que los vecinos describen como un verdadero «monte» levantado sobre terrenos privados sin mantenimiento y que, aseguran, se convirtió en el principal refugio de quienes delinquen en la zona.

El escondite perfecto
Los vecinos sostienen que ese predio no solo sirve para ocultarse después de cometer robos, sino también para esconder elementos sustraídos y escapar por distintos sectores del barrio.
A esta problemática se suma la existencia de un basural a cielo abierto donde diariamente se arrojan neumáticos, residuos domiciliarios y restos de materiales de construcción, principalmente sobre las calles Balcarce y Los Andes, provocando que en ocasiones las arterias resulten casi intransitables.
»El abandono dejó de ser solo una cuestión ambiental y se convirtió en un grave problema de seguridad pública».
Noches de miedo y alerta comunitaria
Los testimonios coinciden en señalar que en inmediaciones de la cancha de Chacarita Sud suelen reunirse personas para consumir alcohol y sustancias. Afirman que muchos permanecen allí durante la noche y luego recorren el barrio observando viviendas y movimientos de los vecinos.
También recuerdan reiterados robos de reflectores del club y de luminarias públicas, hechos que, según sostienen, tendrían como finalidad dejar sectores completamente a oscuras para facilitar otros delitos y regresar luego al descampado sin ser detectados.
La tensión es tal que los propios residentes aseguran haber retenido en distintas oportunidades a personas sospechosas hasta la llegada de la Policía, indicando que varias de ellas portaban machetes u otros elementos cortantes y, aparentemente, se encontraban bajo los efectos de sustancias.

Un reclamo reiterado y sin respuestas definitivas
Las denuncias a través del sistema Alerta Banda y de la dependencia policial con jurisdicción son permanentes. Si bien reconocen intervenciones rápidas en algunos procedimientos, sostienen que en otros casos la respuesta no llega.
Según manifestaron, algunos efectivos les habrían expresado la dificultad para ingresar a determinados sectores ubicados hacia Balcarce, en el barrio Villa Griselda, cruzando la conocida «lomada», donde anteriormente también intervinieron fuerzas federales y personal de investigaciones.
La preocupación alcanza incluso a familias de integrantes de Gendarmería Nacional que residen en el barrio y que, según denunciaron los vecinos, también habrían sufrido intentos de ingreso a sus viviendas.
Abandono y contraste a metros del centro
El malestar no se limita únicamente a la inseguridad. Los vecinos cuestionan con dureza la falta de limpieza, el escaso paso del camión recolector, la ausencia del regador municipal y la inexistencia de tareas periódicas de desmalezamiento en terrenos que, pese a ser privados, impactan directamente en la vida de toda la comunidad. Sostienen que la única intervención reciente fue el recambio de luminarias realizado por la Municipalidad de La Banda, aunque consideran insuficiente cualquier medida que no contemple la erradicación definitiva del basural.
Paradójicamente, el sector se encuentra a solo una cuadra de la Autopista, a cuadras del canal que meses atrás fue escenario de graves inundaciones y a apenas siete cuadras del centro de La Banda.
Mientras la ciudad se encamina a un nuevo proceso electoral para elegir intendente, los vecinos sienten que el barrio permanece relegado y que la tranquilidad depende, en gran parte, de la organización y la vigilancia permanente de los propios residentes para proteger sus hogares. El pedido al municipio y a las fuerzas de seguridad es concreto: control efectivo sobre los propietarios de los predios abandonados, mayor presencia policial y un plan de recuperación urbana urgente.
