La natación artística, disciplina que combina técnica, esfuerzo físico y expresión artística, continúa ganando espacio en distintas provincias argentinas gracias al compromiso de entrenadores y deportistas que buscan difundir y fortalecer esta actividad.
En diálogo con el entrenador Arnaldo Guzmán, uno de los referentes de la especialidad repasó su trayectoria, marcada por la pasión y la dedicación. Sus primeros pasos estuvieron vinculados a la natación tradicional, hasta que el destino lo llevó a trabajar en Santa Fe y San Lorenzo, donde comenzó a involucrarse con la natación comunitaria. Allí, de la mano de Mónica López —fundadora de la Selección Argentina hasta el año pasado— y de Viviana Acina, entrenadora de la Universidad de Rosario, encontró la oportunidad de formarse y transmitir la disciplina en distintos espacios.
“En 2003 y 2004 abrimos nuestra propia escuela de natación y, desde entonces, fuimos construyendo un camino de formación en un deporte que en Argentina no contaba con instancias oficiales de capacitación”, recordó. «Con el tiempo, las exhibiciones y la llegada de la selección nacional a la ciudad de La Cumbre terminaron de consolidar la propuesta en Córdoba». puntualizó
Actualmente, el proyecto busca seguir expandiéndose. Con capacitaciones y masterclass en diferentes provincias, se apunta a sumar nuevos entrenadores y profesores. “El objetivo es que la natación artística no muera, que siga creciendo. Cada vez se vuelve más técnica y artística, y necesitamos preparar a más profesionales en todo el país”, explicó.
El trabajo en equipo aparece como la clave del progreso: “Para mí, un 90% de este deporte es trabajo grupal. Si una nadadora falta, se resiente toda la rutina, porque la sincronización es fundamental. La disciplina exige constancia, sacrificio y compromiso”, subrayó.

Respecto a los desafíos del interior del país frente a los grandes centros como Rosario, Mar del Plata o Buenos Aires, el entrenador remarcó la importancia de la paciencia y el esfuerzo sostenido. “No podemos ser ansiosos. El proceso es lento y requiere de muchos años. Lo importante es superarse a uno mismo y fortalecer la base de nadadoras locales”, agregó.
Finalmente, destacó que la natación artística es una disciplina que, más allá de las medallas, aporta valores fundamentales: constancia, disciplina, sacrificio y, sobre todo, la capacidad de trabajar en conjunto.
