La ilusión argentina sufrió un durísimo revés en el plano físico durante los pasajes más intensos del choque definitivo en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Sobre el minuto cuarenta del período inicial, el zaguero Lisandro Martínez sintió un pinchazo agudo en la zona del aductor y el cuádricep derecho tras realizar un esfuerzo extremo y forzado para cortar un peligroso contragolpe conducido por el delantero español Mikel Oyarzabal.
La jugada no solo encendió las alarmas médicas de inmediato, sino que además terminó con el futbolista amonestado por la infracción cometida. Ante la imposibilidad de continuar de pie, el cuerpo técnico liderado por Lionel Scaloni se vio obligado a realizar una variante de urgencia, disponiendo el ingreso del experimentado Nicolás Otamendi para rearmar la zaga central junto a Cristian «Cuti» Romero de cara al complemento.
La imagen de la jornada quedó grabada al ver al defensor del Manchester United retirarse hacia el banco de suplentes completamente quebrado en llanto y con evidentes muestras de dolor, reflejando la frustración de perderse el desenlace del partido más importante del planeta. A la espera de que concluya el encuentro, el cuerpo médico de la Asociación del Fútbol Argentino confirmó que el jugador deberá someterse a estudios de imagen de alta complejidad para precisar el grado exacto de la lesión y determinar si se trata de un desgarro fibrilar severo.
