Máxima tensión se vive este domingo en Brasil por el avance de bolsonaristas hacia el Congreso, lograron acceder a la institución luego de incidentes con las fuerzas policiales en un ataque a la democracia de dicho país. Cientos de personas tiraron las vallas y atacaron a la policía, piden derrocamiento del gobierno de Lula da Silva quien recientemente asumió como presidente del país.
Los manifestantes también lograron ingresar a la Corte Suprema, aunque luego las fuerzas de seguridad pudieron recuperar el control de esta institución, según informó O GLOBO. El medio mencionado agregó que también se recuperó el Congreso y el Palacio del Planalto, que era otro de los lugares afectados por la situación.
En las imágenes se observa cómo los manifestantes querían ingresar al Congreso frente a la acción de la policía, que utilizó gases lacrimógenos para frenar el avance de los simpatizantes bolsonaristas.

El reclamo es que haya una intervención militar, un pedido que se dio también cuando se dio a conocer la victoria de Lula da Silva sobre Jair Bolsonaro en las últimas elecciones. Según la prensa local, alrededor de 30.000 personas formaron parte de los incidentes y al menos 130 fueron detenidas.
Los manifestantes se subieron a la rampa del Congreso y tomaron el edificio de la Cámara. La policía, por su parte, intentó controlar la situación con gases lacrimógenos y bombas para intentar evitar la toma de la institución pero no pudo evitar el avance.
Los bolsonaristas ingresaron al Congreso luego de tirar las vayas puestas en el lugar. Primero tomaron el Palacio del Congreso, luego se dirigieron al Parlamento y también se movilizaron hacia el Palacio de Justicia.
En videos del hecho, se observan los destrozos dentro del Congreso tras la irrupción de los bolsonaristas. También la cuenta de Twitter @AlertaNews24 informó que los manifestantes prendieron fuego una alfombra en esta institución brasileña y se debió intervenir para apagar las llamas.
Además, se registraron destrozos y robos de obsequios que distintos líderes del mundo le entregaron a Lula tras asumir el último 1 de enero como presidente brasileño.

Además, apareció un video en el que se escucha a una persona expresando que los manifestantes rompieron todo lo que se encontraban por delante y que les obstaculizaba el paso. Entre los destrozos hay vidrios, cámaras de seguridad, armarios y despachos.
También hay rumores que indican que algunos funcionarios se encuentran en el Parlamento y fueron tomados como rehenes, aunque no fue confirmado.
El presidente del Senado, Rodrigo Pacheco, manifestó la consecuencia que deberían tener los manifestantes que protagonizaron el ataque. «Estos actos antidemocráticos deben sufrir el rigor de la ley», señaló.
El hecho se produjo en la semana posterior a la asunción de Lula nuevamente como presidente de Brasil. Mientras se produjo el ataque, el líder del Partido de los Trabajadores se encontraba en San Pablo en una actividad pautada para observar zonas afectadas por lluvias en el territorio brasileño.
Bolsonaro, por su parte, se encuentra en Estados Unidos en un viaje realizado antes de que asuma Lula en el territorio brasileño.
El presidente Alberto Fernández publicó un extenso hilo en Twitter para mostrar su repudio por el ataque de los bolsonaristas: «Estamos junto al pueblo brasileño para defender la democracia».
Junto al mandatario argentino, otros líderes del mundo mostraron apoyo hacia Brasil y Lula por el difícil momento. Uno de ellos fue el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien expresó que «el fascismo rompe y violenta el arte».
