MUERTE SÚBITA: APRENDER A ACTUAR TAMBIÉN PUEDE EMPEZAR EN LA ESCUELA
La muerte súbita constituye un evento inesperado que, en la mayoría de los casos, sucede fuera del ámbito hospitalario. Ante una situación donde una persona pierde la conciencia y deja de respirar normalmente, la intervención inmediata resulta determinante. Identificar el problema, solicitar auxilio, iniciar las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y aplicar un desfibrilador externo automático (DEA) reducen drásticamente la mortalidad.
La preparación ciudadana no debe esperar a la etapa adulta. En los niveles iniciales, el aprendizaje se enfoca en reconocer la emergencia y llamar a los servicios de rescate. Posteriormente, la formación profundiza en la técnica de RCP y uso del DEA. El marco regulatorio nacional, respaldado por la Ley 26.835 y la Ley 27.159, promueve la capacitación en las aulas y fomenta la creación de espacios cardioasistidos.
A través del Programa Nacional Escuelas Cardiosaludables FAC, la entidad acerca herramientas a instituciones educativas de todo el país durante 2026. Asimismo, en las redes sociales de la institución (@ComunidadFAC) se difunde material audiovisual educativo diseñado para docentes, estudiantes y familias. Como expresa el especialista Marcelo Filiberti, una comunidad preparada que sabe actuar a tiempo transforma la prevención en un hábito cotidiano donde cada minuto cuenta.
