Tras tres años interrumpidos por el brote de la pandemia del covid-19, miles de peregrinos santiagueños, salieron a la ruta 64 rumbo a San Fernando de Valle de Catamarca, con una misión, de llegar hasta el santuario de la Virgen del Valle.

Conformado por grupos de personas que de manera organizada y con apoyo de vehículos que los asisten durante el largo recorrido, caminan con mucha fe por el costado de la ruta 64, con un objetivo divino, que es llegar hasta el encuentro con la Virgen del Valle.

Se preparan con varios meses de anticipación, para coordinar la logística de la peregrinación, buscando colaboración de insumos para la preparación de alimentos, colchones para el descanso, bidones de agua para saciar el calor y evitar algún inconveniente que perjudique a los peregrinos.

