En el debate desarrollado en el Senado de la Nación, el senador Gerardo Zamora expresó su posición en contra del proyecto que el Poder Ejecutivo denomina de “modernización laboral”, al considerar que la iniciativa no constituye una solución estructural a la crisis del empleo en la Argentina.
Zamora señaló que comparte la necesidad de avanzar en reformas que permitan generar más y mejor empleo, al definir al trabajo como “la gran cuestión de nuestro tiempo”, pero advirtió que la problemática laboral es multicausal y no se resuelve exclusivamente con cambios en la normativa vigente.
“No porque modifiquemos las leyes laborales el panadero o la carnicería de la esquina van a tomar un empleado más. Lo harán si venden más, si la economía crece y si existe previsibilidad”, sostuvo durante su intervención en el recinto.
El legislador remarcó que las reformas estructurales, especialmente en materia laboral, deben construirse a partir de un proceso riguroso de consenso social. En ese sentido, afirmó que los cambios impulsados sin acuerdos amplios y sin integrar plenamente al mundo del trabajo y de la producción “terminan fracasando”.
Asimismo, cuestionó que el proyecto avance sobre pisos salariales y condiciones laborales ya deterioradas, amplíe la precariedad y restrinja derechos, sin abordar de manera integral la relación entre legislación laboral, sistema tributario y sistema previsional, aspectos que consideró centrales para una solución sostenible.
“El país necesita una verdadera política de Estado en materia de empleo, capaz de generar confianza, reducir la litigiosidad y promover trabajo genuino en todas las regiones. Y esa política debe nacer del diálogo y del federalismo”, afirmó.
Finalmente, Zamora confirmó su voto en contra del proyecto, al sostener que la Argentina necesita transformaciones profundas, pero también consensos sólidos que garanticen su viabilidad y permanencia en el tiempo.
