Argentina, octava extensión territorial del planeta, llanura agrícola ganadera, montañas y recursos mineros, mares y recursos ictícolas, cuenca petrolera y gasífera, selvas y paisajes únicos, recursos humanos profesionales de calidad, mano de obra especializada, polos industriales y petroquímicos.
Cómo es que teniendo todo lo antes nombrado, en el contexto socioeconómico mundial estamos reducidos casi a una república bananera o una republiqueta?
Buenos Aires es la capital europea por excelencia en Sudamérica. Pero a menos de 10km. Del centro pareciera que nos encontramos en Soweto o Freetown. Argentina sigue siendo subsidiaria de las economías centrales y no de sus necesidades.
Mientras Argentina no cambie su modelo agroexportador tutelado desde la época de la colonia primero por España, luego por Inglaterra y ahora por Estados Unidos, y no se cambie a un modelo agroindustrial, seguiremos exportando todas las riquezas minerales y todas las materias primas, a cambio de importar productos terminados y ya sin valor agregado, más que el cambio, es la diferencia de unos pocos desde la época misma de la colonia.
Siempre, a lo largo de la historia, nuestra idiosincrasia y nuestra economía fueron afines a intereses foráneos. A excepción de pequeños lapsus de Nac&Pop desde Irigoyen hasta Néstor Kirchner pasando por un factor transformador de la Argentina llamado General Juan Domingo Perón.
Las recetas liberales solo funcionan en países subdesarrollados (funcionan para unos cuantos). Primero se imponían estás recetas con generales, luego con manejo y manipulación de medios, y ahora también con mentiras y cortes afines.
Nunca nos gobernaron ideologías, nos gobernaron y nos gobiernan intereses. Se alternan ciclos de crecimiento con ciclos de saqueo, recortes y quita de derechos a las mayorías para engrosar los de unos pocos.
Ojalá volvamos nuestro corazón a Dios para que gobiernen este país hombres píos e idóneos. Mientras tanto solo nos queda a los creyentes tener esperanza y hacer lo que dice el apóstol Pablo en la carta a los Romanos capítulo Xlll. Debemos orar por las autoridades establecidas, puesto que si están es porque la voluntad de Dios lo ha permitido.
Que Dios bendiga a Argentina.
