En el marco de la preparación final para el Mundial 2026, la Selección Argentina derrotó 2-1 a Mauritania en el estadio Alberto J. Armando. Aunque el resultado fue favorable, el desarrollo del juego generó preocupación en el cuerpo técnico liderado por Lionel Scaloni, quien calificó la actuación como «no muy buena» tras un complemento donde el equipo perdió el control y terminó sufriendo ante el modesto rival africano.
Un primer tiempo de promesas
El inicio del encuentro mostró la mejor versión de Argentina. A los 16 minutos, Enzo Fernández abrió el marcador conectando un centro atrás de Nahuel Molina tras una jugada colectiva que involucró a Julián Álvarez. La ventaja se amplió a los 31 minutos gracias a una joya de Nico Paz: el joven del Como anotó su primer gol con la Mayor mediante un tiro libre impecable que dejó sin respuestas al arquero Diop.

Hasta ese momento, el dominio era absoluto y la ovación a Lionel Messi —que inició en el banco de suplentes— dominaba el clima en una Bombonera colmada.
El factor Messi y el bajón futbolístico
Para el segundo tiempo, Scaloni movió el tablero e hizo ingresar al capitán junto a Rodrigo De Paul y el juvenil Franco Mastantuono. Sin embargo, la salida de Nico Paz y Julián Álvarez le quitó fluidez al equipo. Argentina se volvió previsible y permitió que Mauritania (115° del ranking FIFA) creciera en el campo.
»Dibu» Martínez tuvo que intervenir en dos ocasiones claras para evitar el empate, hasta que en la última jugada del partido (94′), el defensor Jordan Lefort aprovechó una desatención defensiva para marcar el histórico descuento para los visitantes.
Conclusiones y lo que viene
El partido sirvió para dar rodaje a caras nuevas como Agustín Giay, Gabriel Rojas y José López, pero dejó en evidencia que la estructura alternativa aún necesita trabajo. El propio Scaloni fue autocrítico en conferencia de prensa: «No hicimos un buen partido, cuando bajamos el pistón se nos complica contra cualquiera».
