El presidente brasileño confirmó que recibirá el miércoles al canciller, en un encuentro privado en el palacio presidencial del Planalto que tiene como meta principal superar las rispideces entre ambos gobiernos. De no mediar inconvenientes, quedará más cerca la bilateral entre el derechista y Fernández.
La reunión entre Solá y el mandatario, prevista para las tres de la tarde, fue incluida esta noche en la agenda oficial del presidente y confirmada por su vocero a LA NACION. Será el plato fuerte de la visita de Solá a Brasil, que tiene como uno de los principales objetivos dejar atrás los cortocircuitos entre los gobiernos argentino y brasileño. Además, el funcionario argentino se encontrará con su par en Brasil, Ernesto Araújo, en una agenda oficial que comenzará a las 11.
La versión de un encuentro cara a cara entre Bolsonaro y Solá había comenzado a cobrar fuerza la mañana del martes, luego de que el brasileño confirmara a periodistas que lo recibiría en caso de que hubiera oportunidad. De todos modos, no se esperan grandes acuerdos bilaterales tras el viaje argentino, según supo LA NACION, debido a la falta de trabajo conjunto de los equipos técnicos de ambas cancillerías en la previa.
La principal meta de las reuniones, según reconocen en ambas orillas, será archivar los desencuentros entre Bolsonaro y Alberto Fernández. Estas desavenencias se remontan incluso a cuando el peronista todavía era candidato y el presidente brasileño no ocultó su deseo de que Mauricio Macri se impusiera en la elección, para «evitar una nueva Venezuela» en América del Sur.
Días atrás, Bolsonaro, quien se ausentó de la jura de Fernández en diciembre, cargó contra el gobierno argentino, al que calificó de «socialista» por la implementación de la doble indemnización contra despidos.
