La Cámara de Diputados de la Nación volvió a sesionar este jueves, de
forma virtual por tercera vez, con un temario consensuados entre los
bloques.
El debate incluyó el proyecto de ley de Teletrabajo, la iniciativa para donar
plasma sanguíneo de pacientes recuperados de Covid, y la ley de
Economía del Conocimiento.
Desde nuestra provincia y luego de una intensa semana de trabajo en
comisiones, los diputados santiagueños Daniel Brué, Graciela Navarro,
Ricardo Daives, Norma Abdala de Matarazzo, Estela Neder, María Luisa
Montoto y José Herrera, votaron las iniciativas de manera telemática.
El proyecto de Regulación del Teletrabajo, que se aceleró a raíz de los
efectos de la pandemia, obtuvo media sanción con 214 votos afirmativos,
29 abstenciones y 1 negativo. Entre otras medidas, garantiza el derecho a
la desconexión del trabajador remoto, la reversibilidad a la modalidad
presencial cuando lo disponga el empleado, y la obligación del empleador
de garantizar los elementos tecnológicos así como el pago de las
compensaciones por la utilización de servicios de conectividad.
El segundo de los proyectos aprobados en la sesión especial con 246 votos
afirmativos, fue el de Economía del Conocimiento. Esta ley busca impulsar
el desarrollo de emprendimientos económicos y productivos que tengan
el uso intensivo de tecnología. Además prevé mantener los beneficios de
reducción de alícuota del impuesto a las Ganancias y la baja sobre el pago
de contribuciones patronales y mejora las condiciones de acceso para las
pymes.
En tanto, recibió respaldo unánime el proyecto que crea un programa
nacional de donación de plasma. El mismo tendrá una duración de dos
años prorrogable y busca alentar la donación voluntaria de pacientes de
Covid-19 recuperados, ofreciendo dos días de licencia laboral para
empleados en relación de dependencia, así como facilidades de transporte
hasta el centro de salud y el reconocimiento oficial como «ciudadanos
solidarios destacados de la República Argentina».
El plasma de pacientes recuperados surge como la mejor alternativa, ya
que, según los expertos, se trata del único “remedio” que hoy está
disponible. Sin embargo, al ser un recurso tan escaso, es fundamental
apelar a la solidaridad de los posibles donantes y llevarles la tranquilidad
de que el procedimiento de extracción no conlleva ningún riesgo para su
salud.
