La rutina de lo extraordinario volvió a hacerse presente en el debut mundialista. Bajo el lema «La pasión más grande, la jugamos todos», la Selección Argentina superó con autoridad a su par de Argelia por 3-0, gracias a una actuación descomunal de Lionel Andrés Messi. El capitán y máximo artillero de la historia de los Mundiales convirtió los tres tantos que permiten a más de 50 millones de argentinos volver a soñar despiertos.
Desde el pitazo inicial, el conjunto dirigido por Lionel Scaloni impuso condiciones adueñándose del ritmo y de la posesión de la pelota. El encuentro comenzó con emociones anuladas por el arbitraje: primero, una definición de Messi tras una gran acción colectiva fue invalidada por una fina posición adelantada; inmediatamente después, el argelino Chaibi venció a Emiliano «Dibu» Martínez, pero su grito también fue ahogado por el juez de línea.

Sin embargo, el partido número 200 de Messi con la camiseta celeste y blanca no podía pasar desapercibido. Ante el primer espacio que otorgó la defensa africana en la puerta del área, el 10 frotó la lámpara y sacó un zurdazo inapelable para abrir el marcador. Aunque Argelia intentó reaccionar con algunas aproximaciones que alertaron a la última línea nacional, Argentina logró mantener la ventaja mínima hasta el descanso.
El show de la zurda eterna
En el complemento, la Scaloneta mantuvo el dominio a pesar de las chances iniciales desperdiciadas por Messi y Lautaro Martínez. El empuje de las miles de gargantas argentinas en las tribunas se hizo sentir y el segundo impacto no tardó en llegar. Tras un potente remate de media distancia de Alexis Mac Allister, el arquero Luca Zidane dio un rebote corto que el capitán capitalizó a un toque para poner el 2-0.

Lejos de conformarse, la zurda del mejor del mundo guardaba una última gema para sellar una tarde histórica. Cerca del final, Messi frotó la lámpara una vez más y, con una definición exquisita que entró pegada al palo, decretó el 3-0 definitivo.
Con un hat-trick de su leyenda viviente y un funcionamiento colectivo sólido, Argentina firmó un debut ideal en la Copa del Mundo. La ilusión ya se puso en marcha y el país entero vuelve a cantar con fuerza: ¡Muchachos, ahora nos volvimo’ a ilusionar!

