Allá lejos y hace tiempo quedaron aquellos docentes que contribuyeron a forjar la construcción de la Patria, con sus valores morales e institucionales. Por caminos polvorientos en el interior profundo y recóndito, como así, también en lá multitud y multiplicidad de la ciudad. Sabedores de principios rectores para el apuntalamiento de la familia y la hombría de bien.
Hijo de docente rural, recuerdo esos días de mi infancia acompañando a mi madrea trabajar en su escuela rancho en medio del monte tucumano. Horas de colectivo y después varios kilómetros de sulky por el bobadal que llamaban camino. El maestro rural era en esos lugares la máxima expresión de autoridad y presencia del estado. Docente, enfermero, partero, juez de paz. Consejero matrimonial, era escuchado. Por esos lares el docente lo era todo.
Como cambian los paradigmas sociales, así también cambio el rol delo docente en la sociedad, una sociedad de consumo y con ideologías extrañas a ala moral, las buenas costumbres y el respeto.
Hoy el docente es convidado de piedra de la evolución y transformaciones de una sociedad compleja, como han llegado a ser las construcciones y entramados de la familia en estos días.
Debe batallar el docente y sobrevivir, a las taras de una sociedad más enferma que sana, que ha enfermado también a la vocación y la función docente. Este, el docente, se ha transformado en la primera valla de contención del estado, ante las transformaciones y deformaciones del conglomerado social y sus construcciones colectivas. Pero he aquí la cuestión, el detalle, el docente hoy en día no es formado ni capacitado para esa función. Hoy debe ser psicólogo, asistente social, policía, y victima de la intolerancia, la ignorancia y la falta de respeto de una sociedad engañada y transformada por falsos derechos, ideologías extrañas y la ley de la jungla.
Es hora de que los miembros pensantes de esta sociedad y sus representantes, se planteen y replanteen, políticas educativas eficaces y sostenibles en el tiempo, de transformación e impacto para todos los actores sociales en beneficio de un país en su conjunto. Pais que es capaz de poner en órbita un satélite o vender un reactor nuclear sin soporte o intervención de terceros, pero también tiene más de un 40% de pobreza social y estructural, con altos niveles de deserción escolar y un nivel de enseñanza acorde a una legislación inspirada en una realidad del siglo XIX, docentes formados en conceptos, fundamentos y contenidos pedagógicos del siglo XX. Y alumnos que viven y piensan el sigloXXI.
EVIDENTEMENTE ALGO ESTA MAL.
Proverbios 22:6 “Instruye al niño en su camino (el camino de la salvación) y aún cuando fuere viejo, no se apartará de él”
Formemos hombres y mujeres de bien, capaces de forjar un mejor destino para nuestro país. QUE DIOS NOS AYUDE.
