El Poder Ejecutivo confirmó esta mañana que enviará al Congreso de la Nación un proyecto de ley destinado a reformar de manera integral la actual Ley Nacional de Salud Mental (Ley 26.657). Según fuentes oficiales, la propuesta tiene como objetivo principal «actualizar y robustecer» las herramientas legales y sanitarias con las que cuenta el Estado para abordar una problemática que ha ganado centralidad en la agenda pública de los últimos años.
Desde el Gobierno sostienen que el marco normativo actual, sancionado en 2010, requiere una revisión que permita una mejor integración de los servicios de salud y una respuesta más eficiente ante la creciente demanda de atención. Si bien no se han difundido los detalles técnicos del articulado, se adelantó que el proyecto pondrá el foco en la optimización de los recursos y en la readecuación de los sistemas de internación y tratamiento.
Un escenario de debate
A pesar del anuncio oficial, el camino hacia la sanción no parece sencillo. Se espera que el debate parlamentario sea de una alta intensidad, dada la sensibilidad social del tema y las posturas divergentes entre los distintos bloques políticos y las asociaciones de profesionales del sector.
Mientras que algunos sectores defienden la necesidad de cambios profundos para agilizar el sistema, otros advierten sobre la importancia de proteger los derechos conquistados en la ley vigente, centrados en la desmanicomialización y la atención comunitaria.
En las próximas semanas, las comisiones de Salud y Legislación General comenzarán a recibir a especialistas y representantes de la sociedad civil para iniciar lo que promete ser uno de los ejes de discusión política más relevantes del período legislativo 2026.
