En una pulseada sobre el filo del inicio de clases previsto masivamente para el lunes que viene, el Gobierno de Alberto Fernández elevará el miércoles a los gremios nacionales una oferta de suba del salario inicial de los maestros a nivel país y sumas fijas en cuotas con la que intentará cerrar un primer acuerdo, que posibilite luego las negociaciones contrarreloj -desde ese mismo día- de los gobernadores con los docentes locales, con sólo dos días hábiles como incómodo marco.
Según la información incluiría en lo inmediato un aumento del salario inicial de los maestros a nivel país (hoy anclado en 20.250 pesos), más el pago de 4 sumas fijas adicionales de marzo a junio (a cuenta de un futuro incremento del Fondo Nacional de Incentivo Docente) y una revisión en junio.Además de ese acuerdo “corto”, será sostenido el Fondo Compensador, con el que Nación auxilia a las provincias con dificultades para pagar el piso salarial. Un lote integrado hoy por cuatro distritos, y al que se podrían sumar nuevos miembros.

La estrategia de estirar al máximo la negociación con los sindicatos nacionales -y, por ende, las posteriores discusiones salariales en las provincias- apunta a cosechar un primer guiño de los gremios a una política salarial marcada por el fin de la cláusula gatillo -por su carácter indexatorio de la economía- y la apuesta en cambio a acuerdos cortos, con el otorgamiento de sumas fijas y el guiño a una discusión permanente para discutir mejoras de sueldo escalonadas.
