EL HISTORIADOR FRENTE A NUEVOS DESAFÍOS: INVESTIGAR, DIVULGAR Y DIALOGAR CON LA SOCIEDAD
El rol del historiador atraviesa una profunda mutación en el siglo XXI. Si bien el trabajo riguroso en los archivos y el análisis crítico de las fuentes siguen siendo el corazón de la disciplina, el destino final de ese conocimiento se ha expandido. En una sociedad donde el pasado circula de manera constante a través de plataformas digitales, medios de comunicación, museos y proyectos comunitarios, los profesionales de la historia se enfrentan al reto de que sus investigaciones salgan de la academia y entablen un diálogo directo con la comunidad.
El auge de la Historia Pública y el compromiso social
Este cambio de paradigma no implica una simplificación del saber, sino una ampliación de sus fronteras. La denominada Historia Pública emerge como un campo que busca estrechar los lazos entre la producción académica y los públicos no especializados. Apoyada en las teorías de especialistas como Thomas Cauvin, esta corriente se sostiene sobre tres pilares:
- Comunicar el conocimiento histórico a sectores diversos.
- Promover la participación ciudadana en la co-construcción de ese saber.
- Aplicar la metodología histórica para intervenir en problemáticas de la actualidad.
En Argentina, este movimiento ha mostrado un crecimiento sostenido, consolidándose con hitos como el I Congreso Internacional de Historia Pública e Historia Pública y Divulgación realizado en 2023. Referentes locales coinciden en que la disciplina responde hoy a la necesidad de impulsar prácticas colaborativas, interdisciplinarias y profundamente comprometidas con los debates del presente.
La respuesta institucional de la universidad pública
Ante este escenario, las instituciones de educación superior asumen la responsabilidad de adaptar la formación de los futuros profesionales. La Facultad de Humanidades, Ciencias Sociales y de la Salud de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE) se ha puesto a la vanguardia de este proceso mediante la renovación de su Plan de Estudios para la Licenciatura en Historia.
Aprobado en 2024, el nuevo diseño curricular mantiene la centralidad de la investigación pura, pero incorpora herramientas clave de extensión y comunicación. Una muestra de ello es la inclusión del seminario Usos Públicos y Divulgación de la Historia, pensado para dotar a los estudiantes de competencias que les permitan intervenir críticamente en el espacio público.
Acción en el territorio: La UNSE ya traduce esta filosofía en proyectos concretos junto a la comunidad, tales como la reconstrucción histórica colectiva de la ciudad de Termas de Río Hondo, la producción de contenidos para radio y televisión, y la realización constante de simposios con organismos públicos y culturales.
Un oficio en constante movimiento
La reciente partida del célebre historiador italiano Carlo Ginzburg funciona como un recordatorio de que el oficio se revitaliza al formular nuevas preguntas. Los desafíos tecnológicos y las cambiantes demandas sociales no representan una amenaza, sino una invitación a reafirmar el rigor ético de la investigación.
En una época donde el pasado es constantemente invocado en las discusiones cotidianas, la tarea de los historiadores se vuelve más urgente que nunca. Su labor no concluye al cerrar un libro o publicar un artículo indexado; finaliza cuando ese conocimiento genera nuevas preguntas en la sociedad, democratiza el acceso a la memoria y ofrece herramientas sólidas para comprender la realidad.
