LAS VENTAS MINORISTAS PYME CAYERON UN 3,2% EN ABRIL Y EL SECTOR ACUMULA UNA BAJA DEL 3,5% EN EL AÑO
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó que las ventas minoristas pyme registraron una caída interanual del 3,2% en abril, medida a valores constantes. Este resultado consolida una tendencia negativa en el primer cuatrimestre del 2026, con una retracción acumulada del 3,5% respecto al mismo periodo del año anterior. En términos mensuales, la actividad también mostró signos de debilidad, con una merma del 1,3% frente a marzo.
Radiografía de un mercado en retroceso
El análisis sectorial realizado por la entidad revela que la crisis del consumo afecta de manera desigual, aunque casi generalizada: seis de los siete rubros relevados presentaron variaciones negativas.
Los sectores más castigados durante el cuarto mes del año fueron:
- Bazar y decoración: -12,3%
- Perfumería: -7,2%
- Ferretería y materiales de construcción: -4,2%
En contraste, el rubro de Farmacia fue la única excepción a la regla, logrando un crecimiento del 6,1% interanual, impulsado por la naturaleza esencial de su demanda.
Comportamiento del consumidor y costos al alza
Según el informe, el comportamiento de compra en abril estuvo signado por la búsqueda agresiva de financiamiento y bonificaciones. Si bien las ventas online de comercios físicos crecieron un 8% interanual, este desempeño digital no fue suficiente para compensar el desplome general del índice.
Por otro lado, la rentabilidad de las pymes se vio fuertemente presionada. El incremento en las tarifas de servicios básicos y los gastos operativos limitaron la capacidad de maniobra de los propietarios, quienes enfrentan un escenario de «bajos volúmenes de demanda interna» e inestabilidad en los precios de reposición.
Expectativas e inversión: un horizonte de cautela
A pesar de las cifras negativas, el informe destaca un leve desplazamiento en la percepción de los comerciantes. El 53,3% de los propietarios reportó estabilidad en su situación actual respecto al año pasado, un incremento de 2,5 puntos porcentuales frente a marzo.
»El 58,7% de los encuestados considera que el contexto actual no es propicio para realizar inversiones, mientras que solo un 12,6% planea desembolsos en el corto plazo.»
De cara al futuro, el optimismo es moderado: el 37,2% espera una mejora en los próximos doce meses, aunque la recuperación definitiva del sector pyme —según concluye CAME— queda supeditada a una recomposición del ingreso real de las familias y a la estabilización de los costos fijos.
