El escenario político nacional se vio sacudido en las últimas horas por una grave denuncia que pone bajo la lupa al Jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni. La justicia federal ha iniciado una investigación preliminar ante la sospecha de un esquema de «sobresueldos» que habrían sido canalizados a través de billeteras virtuales y transferencias en criptomonedas, un método que, según los denunciantes, buscaría evadir los controles habituales de la administración pública.
La situación ha generado una onda expansiva dentro de la coalición de gobierno. El bloque de la oposición ha presentado formalmente un pedido de interpelación en el Congreso, exigiendo que el funcionario brinde explicaciones urgentes sobre el origen de los fondos y la legalidad de dichas operaciones.
Fractura con el PRO
Más allá de la embestida opositora, el dato político más relevante es el distanciamiento de figuras clave del PRO. Desde el partido aliado han emitido duros comunicados marcando una clara distancia del oficialismo. Referentes del espacio denunciaron una gestión marcada por la «soberbia y la arrogancia», señalando que estos comportamientos han dinamitado los puentes de diálogo necesarios para sostener la gobernabilidad en medio de la crisis.
El silencio oficial
Hasta el momento, desde el entorno de Adorni no se ha emitido un descargo formal, aunque fuentes cercanas al Jefe de Gabinete sugieren que se trata de una «operación política» para desestabilizar al Ejecutivo. Mientras tanto, el mercado observa con cautela la evolución de este conflicto, que amenaza con paralizar la agenda legislativa y administrativa del Gobierno en una semana clave para la economía nacional.
