El Cardenal Mario Aurelio Poli, Arzobispo de Buenos Aires y Primado de Argentina, en proximidad de la Fiesta del Santo Patrono del pan y del trabajo, invita a los fieles a rezar en casa, encendiendo una vela votiva a San Cayetano en los altares domésticos. Este año, debido a la pandemia de Covid 19, las misas se celebrarán en los santuarios sin participación del pueblo y se transmitirán en directo por televisión y en la web.

«Dios sabe escuchar las oraciones de los devotos donde se encuentren” dijo el cardenal. En los Santuarios, sin embargo, las misas se celebrarán sin participación del pueblo y se transmitirán en directo por televisión y en la web. “Vamos a poner las intenciones de todos ustedes” concluye el cardenal Poli – Si hay tristeza en los hogares por lo que estamos padeciendo que no falte la alegría de la fe. Que el Señor nos conceda todo esto, y especialmente que no falte lo necesario para la comida, el trabajo y la salud en cada hogar». “Que este peregrinación – fue su último aliento – no sea con los pies, sino con el corazón» para transformar «esta angustia en esperanza».
El Santuario de San Cayetano (San Gaetano da Thiene) está situado en el distrito de Liniers de Buenos Aires, zona periférica de la ciudad. Cada año, el 7 de agosto, en la memoria litúrgica de la muerte del Santo, miles de fieles se ponen en fila para pasar delante de la estatuilla de San Cayetano, besar el vidrio del pequeño nicho que la contiene y hacer la señal de la cruz. La línea serpentea a través de 15 calles de la ciudad y dura todo el día. La espera puede durar hasta 10 horas. Cada hora, en el Santuario, se celebra la Santa Misa. La celebración principal es a las 11:00 am. Como Arzobispo de Buenos Aires, el entonces Cardenal Bergoglio presidía la celebración en la fiesta de San Cayetano y, al final de la misa, recorría en sentido contrario la fila de los fieles para hablar con ellos, escuchar sus historias y bendecir a los niños.
