El propio presidente de Brasil lo contó en vivo: «Dio positivo, dio positivo», dijo a canales de TV en el Palacio de la Alvorada, en Brasilia.
El cuadro se agravó ayer con «malestar, cansancio, un poco de dolor muscular» y 38 grados de fiebre, agregó el mandatario.
Pese a que una tomografía hecha ayer por la tarde en el Hospital Militar no mostró nada anormal, la persistencia de los síntomas hizo que se resolviera hacer la prueba de coronavirus, explicó.
Bolsonaro dijo que anoche se medicó con cloroquina, una droga para la malaria que no se recomienda para el coronavirus, y con el antibiótico azitromicina, y que luego de una segunda dosis de cloroquina, esta madrugada, ya sintió una mejoría.
Agregó que, aunque se siente bien, deberá tomar una serie de medidas «protocolares para evitar contaminación a terceros».
Dijo que había recibido el resultado del test hacía una hora y que decidió hacerlo público para que no hubiera ninguna duda sobre su estado: «Estoy en el frente de combate. Yo no huyo de mis responsabilidades».
