En un partido en el que el VAR volvió a robarse todo el protagonismo, Boca perdió por penales ante Atlético Mineiro y se despidió de la Copa Libertadores en octavos de final. Durante los 90 minutos, habían igualado 0 a 0 y al Xeneize le habían anulado un gol.

La polémica volvió a decir presente en esta llave, luego del escandaloso gol que le anularon al Xeneize en el encuentro de ida por una inexistente falta de Briasco. Este martes, la terna arbitral volvió a invalidar un tanto del Xeneize: Weigandt aprovechó un error del arquero Everson para marcar, pero el VAR avisó al juez que el Pulpo González, quien arrancó en posición adelantada, fue a buscar la pelota y forzó la falla del 1.

En lo que quedó del encuentro, no hubo chances de peligro (salvo un remate de Pavón y otro de Borrero para el Galo en los últimos minutos) y la llave se definió por penales. Nacho Fernández, Junior Alonso y Éverson (quien le atajó los penales a Sebastián Villa y Esteban Rolón) fueron los autores de los tantos para el local. Además, Carlos Izquierdoz la tiró afuera. Finalmente, Mineiro se impuso por 3-1 y pasó de ronda: espera por River o Argentinos en los cuartos de final. Por su parte, Boca (quien había estado mínimamente entre los cuatro mejores del certamen en las últimas tres ediciones) se queda sin la ilusión de la Séptima, que era el gran objetivo del semestre.
