El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó la primera revisión técnica del acuerdo con la Argentina en el marco del Servicio Ampliado del Fondo (SAF) y anunció un desembolso inmediato de DEG 1.529 millones, equivalentes a aproximadamente USD 2.000 millones. Con esta transferencia, el país ya ha recibido un total de DEG 10.729 millones (alrededor de USD 14.000 millones) bajo el actual programa.
A través de un comunicado oficial, el organismo calificó la revisión como “un hito inicial importante” y destacó los avances del gobierno de Javier Milei en materia de política económica. Entre los logros señalados figuran la reducción de la inflación, el crecimiento económico sostenido y la baja de los niveles de pobreza.
No obstante, el Fondo también advirtió sobre el incumplimiento de la meta para la acumulación de reservas internacionales netas (RIN), lo que se reflejó en una caída reciente de USD 1.900 millones en las reservas del Banco Central. A pesar de ello, el Directorio Ejecutivo del FMI valoró la aplicación de políticas correctivas para acercar los niveles de reservas a los objetivos pactados.
La directora del organismo, Kristalina Georgieva, elogió la transición hacia un régimen cambiario más flexible y la eliminación de restricciones al mercado de cambios. «Argentina ha recuperado el acceso a los mercados internacionales de capital antes de lo previsto, aunque los diferenciales de tipos de interés siguen siendo elevados», advirtió.
En su evaluación, Georgieva subrayó la necesidad de continuar con la consolidación fiscal, impulsada por reformas bien secuenciadas, particularmente en el sistema tributario. Recalcó también que el fortalecimiento de las reservas del BCRA es fundamental para mejorar la capacidad del país de enfrentar eventuales shocks y acceder de manera más favorable a los mercados financieros.
Además, la titular del FMI instó a acelerar reformas estructurales clave, entre ellas:
Modernización del mercado laboral, para fomentar el empleo formal y la movilidad;
Promoción de inversiones extranjeras directas, a través de una implementación equitativa de los incentivos;
Mayor apertura comercial, mediante una reducción progresiva de impuestos distorsivos a las exportaciones, en función de la disponibilidad fiscal.
Finalmente, Georgieva destacó la importancia de la formulación ágil de políticas y de una comunicación clara por parte del Gobierno, junto a un apoyo social bien focalizado que permita ampliar el consenso político y social necesario para sostener el programa económico.
La aprobación de esta revisión representa un espaldarazo del FMI a la actual gestión económica, aunque también deja planteadas exigencias concretas para el futuro inmediato.
