La Confederación General del Trabajo (CGT) atraviesa uno de los momentos de mayor tensión con el Gobierno nacional en lo que va del año, en el marco del inminente envío al Congreso del proyecto de reforma laboral, previsto para los próximos días. A este escenario se suma el fuerte rechazo sindical al nuevo Salario Mínimo, Vital y Móvil, fijado por decreto, al que calificaron como “insuficiente y alejado de la realidad económica”.
Desde la conducción cegetista señalaron que el salario mínimo actual no logra cubrir las necesidades básicas de los trabajadores y exigieron que vuelva a ser una referencia real para las negociaciones paritarias. El malestar se profundizó por la decisión oficial de avanzar sin consenso con los sindicatos en una reforma estructural del sistema laboral.
En este contexto, dirigentes de la CGT mantuvieron reuniones con distintos gobernadores para sumar apoyos políticos en el rechazo a la iniciativa impulsada por el Ejecutivo. La estrategia apunta a frenar en el Congreso un proyecto que, según advierten, podría afectar derechos adquiridos, debilitar los convenios colectivos y modificar el régimen de aportes sindicales.
Desde la central obrera también alertaron que el proyecto oficial incluiría restricciones al derecho de huelga, posibles cambios en las asambleas gremiales y la prioridad de convenios por empresa sobre los acuerdos sectoriales, puntos que generan un fuerte rechazo en el sindicalismo.
“Diciembre será un mes difícil”, advirtieron voceros de la CGT, al anticipar un escenario de alta conflictividad social si el Gobierno avanza sin instancias de negociación. No se descarta que en las próximas semanas el Consejo Directivo evalúe medidas de fuerza, movilizaciones o incluso un paro general, en caso de que no se abran canales de diálogo.
El envío del proyecto al Congreso entre el 9 y el 30 de diciembre será determinante para definir el rumbo del conflicto. Mientras tanto, la CGT continúa en estado de alerta, con la mirada puesta en el Parlamento y en las decisiones que pueda adoptar el Gobierno antes del cierre del año político.
