La Organización de las Naciones Unidas (ONU) manifestó su profunda preocupación por la situación de Venezuela, en un contexto marcado por la detención de Nicolás Maduro en Estados Unidos y el agravamiento de la tensión política interna y regional. Desde el organismo alertaron sobre los riesgos de una mayor inestabilidad y reiteraron la necesidad de encauzar la crisis por vías pacíficas y legales.
El secretario general de la ONU, António Guterres, señaló que los acontecimientos recientes pueden profundizar el deterioro institucional y social del país sudamericano, al tiempo que impactan en la seguridad regional. En ese marco, hizo un llamado a evitar la escalada de la confrontación y a priorizar el diálogo político.
Durante debates en el Consejo de Seguridad, representantes de Naciones Unidas remarcaron la importancia de respetar la soberanía, la independencia política y la integridad territorial de Venezuela, principios fundamentales de la Carta de la ONU. Asimismo, se subrayó que cualquier controversia internacional debe resolverse dentro del marco del derecho internacional y sin acciones unilaterales.
Desde el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos también se expresó inquietud por el impacto de la crisis en la población venezolana, especialmente en materia de derechos humanos y situación humanitaria, e instó a las partes a garantizar la protección de los civiles y las libertades fundamentales.
En su postura oficial, la ONU reiteró que la salida a la crisis venezolana debe ser democrática, pacífica e inclusiva, basada en el diálogo entre los actores políticos y en el respeto a los derechos humanos, evitando acciones que puedan agravar el conflicto o generar nuevas tensiones en la región.
