El seleccionado argentino femenino de hockey sobre césped volvió a tocar el cielo con las manos al proclamarse campeón mundial de manera invicta en territorio neerlandés. El equipo conducido por Fernando Ferrara venció en la gran final a Países Bajos, seleccionado local, vigente campeón olímpico y defensor de la corona, tras una definición apasionante que le otorga a la Argentina la tercera estrella de su historia luego de las conquistas en Perth 2002 y Rosario 2010.
El encuentro fue intenso de principio a fin. El conjunto local logró abrir el marcador a los 30 minutos del segundo cuarto a través de un córner corto ejecutado por Yibbi Jansen. Sin embargo, Las Leonas mantuvieron la templanza, continuaron buscando la igualdad en base a la presión alta y alcanzaron la merecida recompensa a los 54 minutos: tras su séptimo córner corto, María José Granatto desvió la bocha para marcar el 1 a 1 definitivo que llevó la historia a la definición por shoot-outs.

En la tanda decisiva emergió la figura gigante de la arquera Cristina «la China» Cosentino, quien contuvo los ejecuciones de Pien Sanders, Felice Albers y Freeke Moes. Por el lado argentino, Victoria Granatto y Brisa Bruggesser convirtieron sus ejecuciones para poner en ventaja al equipo. Finalmente, Sofía Cairo definió con categoría frente a Anne Veenendaal para sellar el 3 a 1 en los penales australianos y desatar el festejo albiceleste.
Con este triunfo, Argentina cerró el torneo invicta con cuatro victorias y tres empates en tiempo reglamentario, cortando la racha del dueño de casa y obteniendo el trofeo mundialista 16 años después de su última consagración. Para la gran final, la alineación titular estuvo integrada por Cristina Cosentino, Sofía Toccalino, Agustina Gorzelany, Valentina Raposo, Agostina Alonso, María José Granatto, Sofía Cairo, Eugenia Trinchinetti, Juana Castellaro, Julieta Jankunas y Zoe Díaz, sumadas a los valiosos ingresos desde el banco de Victoria Sauze, Victoria Granatto, Lara Casas, Victoria Miranda, Emma Knobl y Brisa Bruggesser.
