El presidente de la Cámara, Martín Menem, habilitó el incremento pese a la negativa de la Casa de Gobierno, que rechaza la decisión. Los bloques opositores exigen un ajuste superior similar al que se dictó en el Senado
Con este incremento, y tomando en cuenta una dieta promedio de 1,2 millones de pesos, los 257 legisladores nacionales pasarán a tener, una vez que se completen las tres cuotas, un ingreso promedio de 2.2 millones de pesos bruto.
A pesar del incremento que propuso el presidente de la Cámara, persiste el rechazo de casi todos los bloques que exigen ingresos similares a los que tienen los senadores de la nación que están en 8 millones de pesos bruto.
Las dietas de los integrantes de la cámara baja están muy por debajo de la de los senadores, porque los sueldos de estos están atados a la paritaria del personal legislativo. La diferencia reside en que la Cámara de Diputados se “desenganchó” de esa paritaria y no tiene un índice propio.
Los aumentos de sueldo de los diputados no siguen ni el Índice de Precios al Consumidor (IPC), ni la fórmula de movilidad jubilatoria, ni ningún otro índice. De este modo, tienen que negociar constantemente sus aumentos.
Se trata del primer aumento del año para la Cámara Baja, algo que había sido rechazado de manera tajante por la Casa Rosada, quien se pronunció en varias oportunidades en contra de los aumentos.
