En una maratónica sesión que duró casi 30 horas, la Cámara de Diputados aprobó en general y en particular el proyecto de Ley Bases, por 142 votos positivos contra 106 negativos y solo cinco abstenciones, y también el paquete fiscal, con 140 a favor, 106 en contra y seis abstenciones, lo que representó un triunfo político para el Gobierno, que ahora deberá revalidar en el Senado.
Con la media sanción de ambas leyes, el presidente Javier Milei quedó más cerca de obtener las herramientas que busca desde hace más de dos meses: flexibilizar la economía, el trabajo y abrir las puertas a las privatizaciones de empresas públicas como Aerolíneas Argentinas, Enarsa y RTVA.
Quienes se opusieron a la Ley Bases fueron los diputados de Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, los socialistas Mónica Fein, Esteban Paulón y Natalia de la Sota. Por su parte, y tal como se esperaba, dieron el sí el PRO y La Libertad Avanza junto con el resto de la Unión Cívica Radical y Hacemos Coalición Federal e Innovación. Las abstenciones corresponden a cuatro radicales: Facundo Manes, Pablo Juliano, Marcela Coli y Fernando Carbajal; y Mónica Frade de la Coalición Cívica. Sergio Acevedo, Álvaro González y Roberto Mirabella estuvieron ausentes en la votación.
Quien finalmente estuvo presente en el recinto fue Marcela Pagano, quien llegó sobre la hora y votó junto a La Libertad Avanza. La diputada había estado internada 15 días por una úlcera sangrante, tras el escándalo de la interna libertaria, por lo que permanecía reponiéndose en su casa.
Concluida la votación en general, Unión por la Patria, por intermedio de Germán Martínez, pidió votar 13 artículos, en particular sobre los 232 que contiene la ley. Sin embargo, Martín Menem, presidente de la Cámara, negó el requerimiento y finalmente se votó por títulos, tal y como se había aprobado al inicio de la sesión.
La votación en particular comenzó con la aprobación de la emergencia pública en materia administrativa, económica, financiera y energética por el plazo de un año y las facultades delegadas para Milei. Más tarde se aprobó la reforma del Estado, que incluye las privatizaciones de las empresas públicas, y también la reforma laboral, los puntos principales que buscaba aprobar La Libertad Avanza. También se aprobó el RIGI y la eliminación de la moratoria para jubilados. Además, se incluyó el capítulo sobre el tabaco por iniciativa de la UCR y Hacemos Coalición Federal.
Tas la aprobación en particular de todos los capítulos, el Presidente festejó en redes sociales «un primer paso fundamental para sacar a Argentina del pantano que ha sido las últimas décadas». En contraparte, Axel Kicillof rechazó el megaproyecto y pidió al Senado que lo resista: «Es una ley que institucionaliza la deserción del Estado Nacional de sus obligaciones más elementales, que consagra privilegios, deteriora derechos, resigna soberanía y profundiza la desigualdad».
En febrero, el oficialismo también logró aprobar el proyecto en general con 144 votos a favor y 109 en contra, proyecto que más tarde fracasó en la votación en particular de 6 artículos y la decisión de Oscar Zago de retirarla para que vuelva a comisiones. En esta oportunidad se aprobaron todos los capítulos de la ley y el oficialismo no aceptó modificaciones en ninguno de los casos.
Tras un breve cuarto intermedio, pasado el mediodía Diputados pasó a las votaciones en general y en particular del paquete fiscal. La iniciativa tuvo 140 votos a favor, 106 en contra y 6 abstenciones.
Luego, en particular, dieron media sanción a la restitución del Impuesto a las Ganancias, que en 2023 el Presidente, cuando era diputado votó junto a Unión por la Patria para sacarlo. De esta manera, los empleados con un sueldo bruto de hasta $1.800.000, que representa una remuneración neta de hasta $1.494.000, quedarán eximidos del tributo.
También se aprobó el régimen especial y baja alícuota de Bienes Personales; mayores escalas para el Monotributo; y un nuevo blanqueo y moratoria.
