El presidente Donald Trump no dejó pasar la histórica presentación de Bad Bunny durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 2026 en Santa Clara, California. A través de su plataforma Truth Social, Trump calificó la actuación del cantante como “absolutamente terrible, uno de los peores de la historia”, argumentando que la música y la puesta en escena “no tienen sentido” y representan una “afrenta a la grandeza de Estados Unidos”.
En su publicación, el mandatario criticó que gran parte del show fuera en español y aseguró que “nadie entiende una palabra de lo que dice este tipo”, además de describir los bailes como “repugnantes”, especialmente para “los niños pequeños que lo ven en todo Estados Unidos y en el resto del mundo”.
Trump también afirmó que la actuación no cumplió con los estándares de “éxito, creatividad ni excelencia” que, según él, caracterizan al país, y la definió como “una bofetada a nuestro país”.
Estas declaraciones se suman a las críticas previas de Trump tanto a la elección de Bad Bunny como a la de la banda Green Day para el evento, que había definido como “una elección terrible que solo siembra odio”.
La presentación de Bad Bunny, en cambio, fue celebrada por muchos como un momento histórico por la representación de la cultura latina y el mensaje de unidad que transmitió ante millones de espectadores.
